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El sector de extracción de plata presenta unas excelentes cifras en el tercer trimestre

El sector de extracción de plata presenta unas excelentes cifras en el tercer trimestre

El sector de la minería de plata goza de muy buena salud, a tenor de los resultados del tercer trimestre de 2016, recientemente presentados, y diseccionados por el analista e inversor en plata Adam Hamilton, en su blog Zeal Intelligence.

Según Hamilton, la minería de plata es un negocio complicado, tanto geológica como económicamente. Los depósitos primarios de plata, lo que acumulan suficiente mineral como para que su extracción sea rentable, son muy escasos, y la mayoría de plata que se extrae se encuentra unida a los metales que acompañan a las vetas de oro, de valor significativamente superior al de la plata.

Los datos de The Silver Institute revelan que sólo el 30% del suministro global de plata procede de las minas primarias de plata, las que se dedican exclusivamente a su extracción. Y alrededor de dos tercios de los 886,7 millones de onzas extraídas el año pasado era simplemente un subproducto de la extracción de oro. Así que el universo de las minas de plata es bastante reducido.

Como explica en su artículo Hamilton, el principal vehículo de inversión en plata es el SIL Global X Silver Miners ETF, cuyos activos casi quintuplican los de su competidor más inmediato. Éste índice incluye a las 24 principales compañías mineras de plata.

Sin embargo, la mayoría de estas compañías generan menos de la mitad de sus ingresos con la extracción de plata y alguna, incluso, es una compañía minera de oro que ni siquiera cuenta con producción de plata.

Según el analista de Zeal Intelligence, la comparativa interanual que muestra el gráfico de las mayores compañías mineras de plata puede resultar desvirtuada, ya que 2016 está siendo un año de mercado alcista para la plata (‘bull market’), mientras que 2015 fue todo lo contrario (‘bear market’).

Plata y oro

Las cifras también se pueden ver desvirtuadas por el hecho de que los principales extractores de plata lo son también de oro, lo que les sirve para equilibrar sus balances y les hace menos sensibles a las variaciones del mercado de la plata. Por eso, en el gráfico se incluye un apartado que indica la ‘pureza’ de la compañía, es decir, el porcentaje de plata sobre el total de su producción.

Además, el mercado de la plata es un mercado pequeño: la demanda mundial de este metal, según The Silver Institute, tuvo un valor de 13.900 millones de dólares en 2015, frente a los 162.000 millones de dólares del oro, según las cifras de The World Gold Council.

Las 17 compañías que encabezan el SIL produjeron en el tercer trimestre de 2016 un total de 76,2 millones de onzas de plata, lo que representa el 34% de la producción global en el año 2015. Las tres primeras del listado son las mexicanas Industrias Penoles y Fresnedillo, seguidas por la británica Polymetal. En el caso de Penoles y Polymetal, la plata apenas representó el 26 y el 30% de sus respectivos ingresos.

El noveno mayor componente del SIL, Alamos Gold, informó de que su producción de plata en el trimestre fue de cero onzas. Otras dos compañías, Klondex Mines y McEwen Mining, producen tan poca plata que ni siquiera han reportado costes de producción. Otras seis compañías pueden considerarse como auténticas mineras de plata, ya que más de un 50% de sus ingresos proceden de la plata.

Costes de producción

La producción de las 17 compañías que encabezan el SIL cayó un 2,1% respecto a las cifras del segundo trimestre de 2016. Una caída que viene dada por los importantes descensos en la producción de las mexicanas Penoles y Fresnedillo. Sin ellas, la producción de las otras 15 creció un 1,3% sobre el trimestre anterior.

El promedio de crecimiento intertrimestral de estas compañías fue del 1,5%, muy por debajo del 8,7% de promedio de crecimiento de la producción de oro. Ello provocó que el promedio de las ventas generadas por la plata cayera desde el 45,3% del segundo trimestre al 42,8% del tercero.

En cuanto a los costes, en el sector de la minería se utiliza la variable ‘cash costs’, costes en efectivo por onza, variable que incluye todos los constes de la producción. En el tercer trimestre de 2016, estos costes promediaron los 5,63 dólares por onza, un 5,8% más que en el trimestre anterior, debido a que los precios de la plata promediaron los 19,55 dólares por onza en el último trimestre, un 16,42% más que en el segundo trimestre, las mejores cifras desde el tercer trimestre de 2014.

Por otro lado están los llamados ‘All-in sustaining costs’ (AISC), medida introducida por el World Gold Council en junio de 2013 y que incluye todos los costes directos, más los necesarios para mantener la mina funcionando a los mismos niveles de producción de plata.

Estos costes promediaron, en las 17 primeras compañías del SIL, unos impresionantes 10,13 dólares por onza. Esto significa que mientras los precios de la plata se mantengan por encima de estos costes ‘todo incluido’, las compañías pueden operar de forma indefinida. Incluso con el precio más bajo registrado en el actual trimestre (16,36 dólares por onza), las minas todavía registrarían importantes beneficios.

El coste AISC ascendió un 0,8% con respecto al segundo trimestre, un crecimiento más modesto que el de los costes efectivos, que fue del 5,8%. De promedio, eso significa que las principales compañías mineras de plata están ganando 9,42 dólares por cada onza, al precio medio de la onza en el tercer trimestre, que fue de 19,55 dólares. Y eso es un aumento de casi un 40% respecto al margen que obtuvieron en el segundo trimestre, con la plata a un precio medio de 16,79 dólares por onza.

Sin embargo, como apunta en su artículo Adam Hamilton, los inversores en derivados y los especuladores están ignorando estas importantes cifras obtenidas por la minería de plata en el tercer trimestre de 2016, y se están dejando llevar por la corriente pesimista.

Hasta ahora, el precio de la plata en el cuatro trimestre de 2016 apenas ha promediado los 17,59 dólares por onza, un 10% menos que en el tercer trimestre, cuyo promedio fue de 19,55 dólares por onza.

Su diagnóstico es que si las compañías pueden mantener los costes ‘todo incluido’ en 10,13 dólares por onza, eso supone un margen de 7,46 dólares, lo que, aunque es un 20,8% menor que en el tercer trimestre, todavía sigue haciendo de la minería de plata una actividad muy rentable.

Hamilton prevé que la euforia sobre los estímulos fiscales que se ha desatado tras las pasadas elecciones en los Estados Unidos se dé de bruces con las dificultades de poner en práctica esas reformas. Y como los mercados van a volver al pesimismo, el oro y la plata se van a ver beneficiados con importantes subidas.

“De hecho –asegura–, la anómala caída postelectoral es una increíble oportunidad para comprar a precios bajos y beneficiarse del pesimismo reinante”.